A la Ciudad de los Zorzales

Su nombre es un tesoro guardado en la Arqueta Andalusi
Lleva la sonrisa robada al sol
Su voz es un susurro de mediodía primaveral
Ojos con el brillo de la luna en noche sin estrellas
Manos delicadas como alas de mariposa

Sus labios son joyas que con gusto robaría
Su presencia es añorada aquí
En tierras lejanas un súbdito la extraña
Soñando a la espera de la patente de corso
Preparando una flota de fragatas y goletas

Llegare a la Ciudad de los Zorzales para la Feria Juniana
Nuevamente sentiré el calor de tu sonrisa
Cerrare los ojos y tu susurro de mediodía escuchare
Y a la luz de tus ojos con estrellas en tus cabellos
Entregare mis navíos
pues a rendirme, a eso voy

Edwalf

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